Guy y Cody al rojo vivo en la cuarta fase de Final Fight

Lado Retro: Final Fight

Corrían los principios de los años 90 y de repente una revolución llegó a las máquinas recreativas de los bares de nuestros barrios: un nuevo juego de peleas con una apariencia totalmente espectacular que rompía con todo lo visto hasta la fecha. De la mano de Capcom y de su nuevo y flamante CPS-1 había llegado a nuestras manos un título que iba a marcar un punto y seguido en la historia de los beats’em up, teníamos delante de nosotros a Final Fight.

Poster original de Final FightUna historia sencilla: la hija del alcalde de Metro City había sido secuestrada. Ese era el punto de partida de Final Fight, un juego que marcó época en lo que a juegos de lucha callejera se refiere.

El nuevo alcalde de la ciudad (que anteriormente había hecho sus pinitos en la lucha libre) se pone manos a la obra y, lejos de aceptar las condiciones que le impone la cuadrilla de pandilleros de la ciudad (Mad Gears), localiza a su futuro yerno (Cody) y a un amigo del mismo (Guy) y juntos se ponen a repartir mamporros a diestro y siniestro con el claro objetivo de rescatar a la mujer cautiva, limpiando de paso las calles de los personajillos que las habitan por las noches.

Con este argumento y 5 carismáticas fases con sus respectivos jefes finales, Capcom nos presentó en 1989 un juego que no dejaría indiferente a ninguno. Comenzando en las calles de Metro City al amanecer y pasando por el metro, una zona industrial, el puerto marítimo (¡y los baños del puerto marítimo!)… Durante el desarrollo de la historia debemos recorrer estos variopintos lugares hasta encontrarnos con Belger, el jefe final que tiene a nuestra novia secuestrada.

Muchos fueron los que luego llegaron, con más personajes, mejores movimientos, muchos mas niveles… pero ninguno de ellos fue capaz de captar la esencia que Final Fight tenía en su interior. Aparecieron muchos juegos de peleas callejeras, pero cuando te dejabas la propina en la máquina del bar de al lado de casa, no era lo mismo.

Es por esto que he querido inaugurar el salón recreativo de mi lado oscuro con este clásico, para que quede bien claro que es uno de los mejores exponentes del género y que merece un lugar de excepción entre los grandes juegos que pude probar en este periodo.

Remake

Al paso de los años diferentes conversiones y adaptaciones han llegado a varias consolas y ordenadores de sobremesa, pero para nosotros hay dos que especialmente merece la pena destacar, la versión de Mega CD y la de Game Boy Advance, que vio la luz muchos años despues, ya bien entrado el nuevo milenio.

La versión de Mega CD estaba reservada para unos pocos privilegiados. Al contario que las versiones en cartucho, disponía de todos los personales y el mapeado de juego íntegro (en la versión de Super Nintendo, si bien era más fiel a nivel de colorido, echamos de menos a Guy y a una de las fases), junto con una banda sonora que todavía hoy sigue siendo una referencia en el mundo de los videojuegos. Y que decir de su intro… solo de recordarla dan ganas de sacar el MegaCD y disfrutar de ella una vez más.

Si teneis la oportunidad de probar esta versión, no debeis dejarla escapar. Iguala e incluso supera en muchos aspectos a la máquina original.

Ficha Técnica

Año: 1989
Género: Beat ‘em up
Número de Jugadores: 2
Fabricante: Capcom
Sistema sobre el que funciona: Máquina Recreativa (CPS-1)

LO MEJOR: Uno de los mejores beat’em ups de la historia
LO PEOR: La familia “Andore”… ¡Repartían hostias como panes!